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6 jun. 2016

Todo comunica

Protocolo, comunicación e imagen corporativa. Universidad de A Coruña

Post de María Ulloa

En las primeras semanas de este curso comencé un post que no conseguí terminar de escribir. Ahora tras una de las últimas clases y tras la intervención de Mar Castro, que nos ha hablado sobre oratoria y de su querida palabra hablada, me siento capaz de terminar lo que empecé.

Hace unos meses, justo antes de empezar este curso, acudí a un taller sobre disciplina positiva, taller para padres sobre cómo educar de una manera respetuosa sin olvidarnos de establecer límites, algo que a priori no parece tener ninguna relación con lo que hayamos podido tratar durante este curso de protocolo y comunicación. Una de las primeras clases que tuvimos nos la dio Olga Casal, hablándonos de organización de eventos. Y os preguntareis por qué relaciono un taller sobre disciplina positiva y una clase sobre organización de eventos. Pues bien, yo también pensaba que la primera sería una jornada que enriquecería mi faceta como madre, mientras la segunda sería una actividad únicamente enfocada al enriquecimiento profesional, pero como casi todo en esta vida, nada es lo que parece, y da la casualidad de que en ambas jornadas de lo que se habló fue de comunicación.

Nos comunicamos desde que nacemos: lloramos, reímos, gritamos, lanzamos objetos y poco a poco van apareciendo las palabras, de las que tanto nos ha hablado Mar Castro, y de lo que no son palabras. Porque…todo comunica. ¿Y qué comunica? Ahora viene la parte difícil: el mensaje que queremos enviar, tener claro cuáles son nuestros objetivos, para así poder estructurar el mensaje que nos reporte el retorno que pretendemos. Quizá para mí esta sea una de las partes más complicadas, la de estructurar el mensaje sin que se pierda por el camino. Quizá por eso ha sido tan difícil escribir este mi primer post.

Protocolo, comunicación e imagen corporativa. Universidad de A Coruña

Una vez que tenemos el objetivo y el mensaje claros, no nos podemos olvidar de que ha de llegar a su receptor. Y no solo eso, ha de ser comprendido. Aquí intervienen tantas otras de las cosas que hemos aprendido durante estos meses, el vehículo que empleamos para enviar el mensaje o  el lenguaje que utilizamos para dirigirnos a cada uno de nuestros públicos.


Si hay algo que me ha quedado claro en estos meses es que todo comunica. Todo lo que hacemos y no hacemos envía un mensaje, y en nuestras manos está enviar el mensaje que queremos que nuestros públicos comprendan. Pero bueno, digo en nuestras manos y digo en nuestros pies, en lo que digo y en lo que no digo, en los silencios, en las comas y en nuestra sonrisa.

Protocolo, comunicación e imagen corporativa. Universidad de A Coruña

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