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26 may. 2016

Cuando el antiprotocolo se convierte en protocolo

Protocolo, comunicación e imagen corporativa. Universidad de A Coruña

Post de Patricia Vior
La semana pasada tuvieron lugar dos festivales, el Festival de Cannes y el Festival de Cans. Es evidente su similitud ortográfica y fonética, pero ¿qué tiene que ver uno con el otro? Sus fechas de celebración coinciden en el calendario y ambos son una gala de premios, la primera de cine independiente y la segunda de cortos de producción gallega. Además, a los dos eventos les da nombre su localización geográfica: por un lado, la ciudad francesa de Cannes y por el otro, la parroquia de Cans, en Porriño (Pontevedra). Sin embargo, mientras el festival  francés destaca por su glamur y su etiqueta, el gallego brilla por la ausencia de éstas.

El festival de Cans, con 13 ediciones, se inspira en las 69 del francés, pero nada tiene que ver su protocolo. Este festival gallego, el cual posee una identidad de marca peculiar, se caracteriza por ser antiprotocolario. La dirección de comunicación diseñó estrategias innovadoras, que llaman la atención, con el objetivo de compartir experiencias entre los participantes y crear trabajo cooperativo (co-working), así como hacer del acto una ventana de exposición (expo-working). Se trata de una estrategia de 360º, basada en narrativas paralelas que cuentan historias de lo que allí pasa.

Protocolo, comunicación e imagen corporativa. Universidad de A Coruña

Este carácter diferenciador conjuga la reivindicación de la cultura de la aldea, “Galiwood”, y la elegancia de lo rural, “Agroglamour”, dejando de manifiesto lo “enxebre”. Así, cuenta con una alfombra, un paseo de la fama llamado “torreiro da fama” y un galardón, una estatuilla con forma de perro (en gallego, can) hecha por un artesano del pueblo con una piedra típica de la zona. Las localizaciones del evento son los prados, las casas, las bodegas y los establos de los propios vecinos, convirtiendo estos lugares en verdaderas salas de exhibición. De esta manera, las instalaciones, cargadas de simbolismo, rompen con la tradición de los festivales cinematográficos, reforzando la identidad de este acto. Además, el transporte utilizado va más allá del product-placement de Audi o Mercedes en las grandes galas, y se emplean vehículos de labranza, el “chimpibus”.

Protocolo, comunicación e imagen corporativa. Universidad de A Coruña


Sus llamativas características lo convierten en un promotor tanto audiovisual como turístico, consiguiendo un impacto en ambos campos. Así, su carácter antiprotocolario hace del Festival de Cans un evento de alta repercusión mediática. Se trata de un caso en el que se le ha dado un giro al clásico protocolo y el resultado ha sido un verdadero éxito. 

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